Un estudio publicado en abril de 2026 en Frontiers in Cellular and Infection Microbiology aporta nueva evidencia serológica de exposición al virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (CCHFV) o a ortonairovirus estrechamente relacionados en ganado bovino criado en libertad en el sur de Italia. Los resultados refuerzan la necesidad de mantener la vigilancia One Health en un país que, hasta el momento, no ha notificado casos humanos autóctonos de esta enfermedad.
Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: una zoonosis transmitida por garrapatas
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) es una zoonosis grave transmitida fundamentalmente por garrapatas del género Hyalomma. Los animales domésticos y silvestres pueden infectarse sin desarrollar enfermedad aparente y presentar una viremia transitoria, desempeñando un papel relevante en el mantenimiento del ciclo del virus y en la infección de nuevas garrapatas.
Los rumiantes domésticos, especialmente bovinos, ovejas y cabras, son además útiles como animales centinela, ya que la detección de anticuerpos puede proporcionar señales de circulación viral antes de que aparezcan casos humanos.
Italia se considera actualmente un territorio no endémico y sin casos humanos notificados, aunque en los últimos años se han producido hallazgos que justifican una vigilancia creciente. Entre ellos se encuentra la detección previa de ARN de CCHFV en garrapatas Hyalomma rufipes y evidencias serológicas en ganado de regiones del sur del país.
El estudio: 670 bovinos de 59 explotaciones del Parque Nacional del Gargano
Los investigadores analizaron 670 muestras de suero bovino recogidas entre 2024 y 2025 en 59 explotaciones del Parque Nacional del Gargano, en Apulia, al sureste de Italia.
Los animales pertenecían a ganado de raza podólica criado en régimen extensivo en áreas donde existe presencia de garrapatas Hyalomma.
En el cribado inicial mediante un ELISA comercial, 105 de las 670 muestras fueron positivas, lo que correspondió a una seroprevalencia individual del 15,7 %. A nivel de explotación, se detectaron animales positivos en 23 de las 59 granjas estudiadas, un 39 %.
Estos resultados iniciales, sin embargo, requerían confirmación con técnicas adicionales.
Diferencias importantes según la prueba utilizada
Para estudiar con mayor profundidad los resultados, los investigadores seleccionaron 20 muestras —18 inicialmente positivas y dos negativas— procedentes de diez explotaciones diferentes y utilizaron tres aproximaciones serológicas:
un ELISA comercial;
un ELISA indirecto desarrollado para detectar anticuerpos frente a la nucleoproteína del CCHFV;
y una prueba de neutralización viral.
De las 18 muestras inicialmente reactivas mediante el ELISA comercial, 13 fueron también positivas mediante el segundo ELISA. Posteriormente, 16 pudieron analizarse mediante neutralización y solo tres mostraron anticuerpos neutralizantes frente al CCHFV, con títulos bajos de 1:10 en dos muestras y 1:16 en otra.
Esta discordancia es uno de los mensajes más importantes del trabajo: un resultado serológico positivo aislado no permite asumir automáticamente circulación confirmada del CCHFV.
¿CCHFV o un virus relacionado?
Los autores plantean diferentes explicaciones para la débil actividad neutralizante observada.
Una posibilidad es que los animales hayan estado expuestos a una variante de CCHFV antigénicamente diferente del genotipo empleado en la prueba de neutralización. Otra posibilidad es la exposición a otro ortonairovirus estrechamente relacionado, como el virus Aigai, capaz de producir anticuerpos con cierta reactividad cruzada.
También podría influir la disminución progresiva de anticuerpos tras una infección antigua, ya que todavía existe información limitada sobre la duración de la respuesta inmunológica frente al CCHFV en ganado bovino.
Por ello, los propios investigadores insisten en interpretar los resultados con precaución y utilizar varias técnicas diagnósticas complementarias.
Evidencia de exposición, pero no de un ciclo enzoótico establecido
El estudio concluye que existe evidencia serológica de contacto de bovinos del área del Gargano con CCHFV o con un ortonairovirus antigénicamente relacionado.
Sin embargo, este hallazgo no demuestra que exista actualmente un ciclo estable de transmisión enzoótica del CCHFV en Italia.
Los autores señalan que son necesarios estudios moleculares adicionales, particularmente la detección directa del genoma viral en garrapatas, para confirmar que el CCHFV circula activamente en el territorio.
Esta distinción es especialmente importante para evitar interpretar la seropositividad encontrada en bovinos como equivalente a la existencia de un brote de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
Una señal relevante desde la perspectiva One Health
A pesar de estas limitaciones, los resultados tienen interés epidemiológico.
La expansión hacia latitudes más septentrionales de determinadas especies de Hyalomma, favorecida por factores ambientales y por el transporte de garrapatas a través de aves migratorias, está modificando progresivamente la distribución potencial de diferentes enfermedades transmitidas por vectores en Europa.
En este contexto, la vigilancia de los animales domésticos puede funcionar como un sistema de alerta temprana.
La zona estudiada reúne además características relevantes: ganado extensivo, contacto frecuente con garrapatas y un entorno natural favorable para la interacción entre vectores, fauna silvestre y animales domésticos.
Desde la perspectiva de Global Risk Atlas, estos datos no deben interpretarse como evidencia de riesgo elevado para el viajero convencional en Italia, sino como una señal epidemiológica que justifica mantener y reforzar la vigilancia integrada animal-vector-humano.
¿Qué significa para viajeros y actividades rurales?
El artículo no evalúa directamente el riesgo para viajeros ni propone recomendaciones específicas para ellos. Sus resultados están centrados en la vigilancia serológica animal.
No obstante, la información tiene especial interés para personas que realizan actividades rurales o al aire libre en zonas con presencia de Hyalomma, ya que confirma la necesidad de continuar estudiando la circulación de ortonairovirus en el sur de Italia.
La prevención frente a enfermedades transmitidas por garrapatas sigue basándose fundamentalmente en reducir la exposición a las picaduras y detectar y retirar precozmente las garrapatas adheridas.
En resumen
El estudio realizado en ganado podólico del Parque Nacional del Gargano aporta una nueva pieza al conocimiento epidemiológico de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Italia:
670 bovinos estudiados · 59 explotaciones · 105 positivos en el cribado inicial · seroprevalencia aparente del 15,7 % · tres muestras con anticuerpos neutralizantes.
Sin embargo, la discordancia entre las diferentes pruebas obliga a interpretar estos datos con cautela.
La conclusión más adecuada no es que el virus de la FHCC esté definitivamente establecido en Italia, sino que existen indicios serológicos de exposición al CCHFV o a un ortonairovirus relacionado que requieren confirmación mediante vigilancia molecular de animales y garrapatas.
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