Japón enfrenta una escasez de penicilina, tratamiento principal para la sífilis, mientras las tasas de infección se mantienen altas. La producción se detuvo por fallos en equipos y se espera que se reanude a finales del próximo año.
En los primeros 8 meses de 2026 se reportaron 7.700 casos.
En 2025 hubo más de 13.000 casos, y en años anteriores las cifras han sido elevadas, superando los 10.000 casos anuales desde 2022. La penicilina es crucial para prevenir la transmisión de madre a hijo, y su escasez agrava el riesgo de sífilis congénita.



