Científicos del UKHSA y la Universidad de Oxford han identificado cambios genéticos en la bacteria causante de un grave brote de enfermedad meningocócica en Kent a principios de 2026.
El brote, originado en una discoteca de Canterbury, afectó a 21 personas en una semana, requiriendo hospitalización y cuidados intensivos para la mayoría.
Dos personas fallecieron. La investigación, presentada en la Conferencia UKHSA 2026, revela que la bacteria adquirió material genético de otras bacterias menos dañinas, volviéndola más eficaz para causar enfermedades graves y menos detectable por el sistema inmunitario. Estos cambios genéticos, aunque peligrosos, podrían explicar por qué la propagación se detuvo. La vigilancia genómica y la respuesta rápida son cruciales ante la imprevisibilidad de futuros brotes.



