Ceuta experimentó una crisis migratoria sin precedentes el 2 de septiembre de 2026, con más de 70,000 personas registradas. Se investiga una posible intervención marroquí en la entrada. La presión sanitaria aumentó con 75 atenciones urgentes diarias adicionales, pero el hospital mantuvo una ocupación del 50% gracias a la incorporación de profesionales y circuitos diferenciados. La situación activa generó impacto en servicios y movilidad.



