El estado de Sarawak, Malasia, experimenta un incremento en los encuentros entre cocodrilos y comunidades locales.
La población de cocodrilos ha superado los 25.000 ejemplares en 2024.
Entre 2023 y 2025 se registraron 22 muertes, y en lo que va de 2026 han ocurrido cinco fallecimientos adicionales.
Las autoridades implementan medidas de conservación y seguridad, incluyendo licencias de caza y una aplicación para notificar avistamientos, buscando un equilibrio entre la protección de la especie y la seguridad ciudadana. A pesar de la mayor frecuencia de avistamientos, los ataques han disminuido en comparación con hace dos décadas.



